Sácale jugo al microondas

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Entre el trabajo, el ejercicio, los amigos, la familia, y una serie de hobbies, preparar la comida parece cada vez más una actividad de las mamás o las abuelas, que tenían más tiempo y dedicación para ello. Para una persona cualquiera cocinar no siempre es una cuestión de gusto o de dificultad, sino de tiempo. Yo soy amante de la cocina, y es que me gusta experimentar, hacer estofados, sopa de hongos, galletas de mantequilla de maní, o mi famoso pastel de zanahoria. Claro que no los hago diario, aún no sé si no tengo tiempo o definitivamente no me hago el tiempo para ello.

El microondas ha venido a ayudarnos en una sociedad que cada vez se mueve más aprisa. Lo encontramos en casas, restaurantes y oficinas; calienta y descongela, saca del apuro y definitivamente ahorra muchísimo tiempo. También ha sido catalizador de toda una industria de “congelados” y “comida de microondas”, básicamente pre-hecha y lista para desembalar, ponerle tiempo al “micro”, buscar un tenedor, y listo.

Experimentar en la cocina ha llevado a muchos a descubrir formas de reemplazar al horno convencional, o las grandes estufas, por procedimientos para el microondas con resultados positivos. ¡Ya no hay que esperar media hora para que se cueza un pastel, y podemos freír unas patatas con mucho menos aceite!

Quizá hace falta experimentar un poco más, pero preparar unos brownies le resultó a Cmb, así como preparar unas alitas de pollo es lo de ikar00. Y como éstas dos recetas hay muchas otras como:

¡Y yo que creía que si acaso se podrían hacer algunos postres!

Así que ya no hay excusas para no comer algo rico, ni para decir que no se sabe cocinar. Estoy convencida que la cocina es una cuestión de práctica, hay que cometer errores, y saber saborear el resultado final. Claro que hay quienes tienen mejor “mano” o paladar, pero cualquiera puede hacer algo más que un bocadillo, o descongelar una lasagna para cenar frente al televisor.

¿Tu has experimentado con el microondas y platillos más elaborados? Comparte tus recetas y resultados aquí

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  1. Magnificas ideas

    Comentario publicado el November 22nd, 2009 a las 9:08 pm por María
  2. El horno microondas
    Siendo su uso tan rápido como ahorrativo de energía, pocos son los hogares en donde hoy en día no se usa un horno micro-ondas… Lo que sus usuarios ignoran es hasta que punto, a cam-bio de su comodidad, están gravemente comprometiendo su salud y la de sus seres queridos.
    Tan extensa es en efecto la literatura científica sobre los efectos dañinos del calentamiento o cocimiento de alimentos en un horno micro que sorprende cómo la mayoría de la gente aún siguen usándolo de buena fe, convencidos como están que si fuese nocivo las autoridades no permitirían la fabricación o el mercadeo de los hornos micro… ¿Acaso prohíben los gobier-nos el fumar, el cual causó en el siglo pasado segun la OMS 100 millones de muertes, o el tomar alcohol?… ¡En vez de prohibir-lo se aprovechan de estos vicios para recaudar impuestos!
    La pregunta clave
    ¿Te has preguntado alguna vez cómo logra un horno micro-ondas “cocer” a los alimentos y además tan rápido, sin llama alguna ni otra fuente de calor?… ¡Te horrorizarás dándote cuenta! Cada horno microondas está en efecto compuesto por un MAGNETRÓN -un potente generador de campos electro-magnéticos alternativos- cuya polaridad cambia de positivo a negativo alrededor de dos millones de veces por se-gundo.
    Cuando estas poderosas corrientes magnéticas golpean las moléculas de los alimentos introducidos en el horno, les fuer-zan a invertir a su vez su polaridad dos millones de veces por segundo; es decir: a bailar a su misma vertiginosa velocidad.… Es esta fricción, ese choque de electrones entre sí, que destro-zando las alimentos a nivel molecular, provoca su cocción…
    “Usar un horno microondas es acelerar deliberadamente su propia muerte”
    Como lo anota el gastroenterólogo John Kerner de la Univer-sidad de Stanford: “No existe molécula orgánica capaz de so-portar semejante embiste sin profundamente alterarse. Es inevitable que luego de un impacto tan frenético y violento, las moléculas de los alimentos se desnaturalicen y, al ser introdu-cidas en nuestro cuerpo, causen efectos negativos sumamente perjudiciales. Usar un horno microondas es acelerar deliberadamente su propia muerte y la de sus seres queridos”.
    Jim Carey, POR SU PARTE, experto en ciencias electrónicas de la Academia de ciencias de Praga, se pregunta: “¿Existe acaso un error mas estúpido y fatal que acelarar su propia muerte introduciendo sus viandas en un horno micro; el cual destroza gran parte del contenido nutricional de los alimentos, y deja a los consumidores en un estado permanente de “sobrealimentación desnutrida”, con muchas calorías pero de muy poca valor nutrutivo real?”
    “¿Es de extrañarse entonces que el invento del horno micro-ondas y su adopción masiva por el público, coincide con una “epidemia” de obesidad, diabetes, cáncer, enfermedades car-diacas, depresión, insuficiencia renal, y trastornos hepáticos, provocados por la combinación de la desnutrición y de la toxi-cidad que engendra el uso de horno microondas; un invento que merecería ser llamado “LA TECNOLOGÍA DE LOS VIVIEN-TES MORIBUNDOS”. Cuanto más usa el horno microondas, peor será el estado nutricional del consumidor, y más probabilidad tendrá de ser diagnosticado con infinidad de enfermedades que, en combinación con las drogas farmacéuticas a las que luego recurrirá, crearán nuevos intoxicaciones y llevarán a una caída en picado de la espiral de su salud”.
    ¿Qué pasa, por ejemplo, cuando se calienta en un horno microondas un biberón con leche
    A la Dra. Lita Lee de Hawái, madre y científica, le dio curiosi-dad por averiguar lo qué ocurría cuando un biberón con leche era calentado en un microondas. Asustada por sus descubri-mientos publicó el 9 de diciembre de 1989 en la prestigiosa re-vista médica británica “The Lancet” el resultado de sus obser-vaciones: “Luego de calentar fórmulas de leche infantil en un horno micro, los aminoácidos de esta leche se mudaron en elementos inasimilables por el bebé, además de tóxicos para su sistema nervioso, sus riñones e hígado”. Y la Dra. Lita Lee concluye su estudio con esta amarga reflexión: “No basta con que las ignorantes madres ya no amamantan sus niños. Para colmo de desgracia, las leches comerciales artificiales que ahora les dan LAS VUELVAN TÓXICAS CON CALENTARLAS EN UN HORNO MICRO”.
    Sangre calentada en un horno micro mató a un paciente
    En 1991 hubo un juicio en Oklahoma, relacionado con el uso hospitalario de un horno microondas que involucró a la joven paciente de cirugía de cadera, Norma Levitt. La cual falleció a los pocos minutos despues de practicarla una transfusión de sangre, previamente calentada en un horno microondas. ¿Nos enseña algo ese caso tan dramático?

    Comentario publicado el October 18th, 2010 a las 3:07 pm por Antoine Lootens

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