La verdad detrás de los horóscopos
Hace unas semanas, Cristina, una compañera del Equipo de Respuestas de Latinoamérica, compartió con la comunidad su experiencia tras la redacción de horóscopos para una publicación. No quería dejaros sin semejante texto, que además me pareció la mar de entretenido.
Aquí lo tenéis.
No me da vergüenza confesar que tengo un año de experiencia laboral escribiendo horóscopos. De hecho, aunque descifrar el destino ya no es parte de mi descripción de puesto, aún dirijo mi mirada hacia el cielo en las noches estrelladas, me concentro en la configuración de los astros y veo… absolutamente nada. ¿Cómo predecía el futuro de mis lectores sin tener alguna habilidad como vidente o conocimiento de astrología? Fácil, inventándolo.
Antes de ser acribillada por falta de integridad periodística, debo decir que no fue una decisión que tomé a la ligera. Los primeros meses me preocupaba por hacer una investigación en red sobre lo que los portales de astrología le auguraban a cada signo. Pero después de un tiempo me di cuenta de algo: todos decían algo diferente. ¿Por qué cada astrólogo tiene su propia interpretación sobre la influencia de los astros? Fácil, mintiendo.
Una vez aceptado que los horóscopos no tenían ninguna relación con la realidad, pude divertirme escribiendo frases vagas y sentimentales como “visualiza tus problemas dentro de una burbuja rosa y desaparecerán”, “esas nubes de incertidumbre pronto se disiparán para revelar un arcoíris de paz y armonía” o incluso “come frutas y verduras”. Es así de fácil, ¿no?
Tal vez no.
El hecho de que uno de los gajes de la profesión editorial sea improvisar contenido, no quiere decir que todos los que se dedican a leer la carta astral son estafadores.
El recuento de los hechos
No existe ningún estudio científico que valide la astrología, (así como hay varios experimentos que sí comprueban las Leyes de Newton). Creer o no en la posibilidad de leer el futuro es cuestión de fe y, por supuesto, de experiencia personal. Tomando eso en cuenta, no ahondaré en los principios científicos del asunto.
El horóscopo es una representación gráfica de las posiciones de los planetas en determinado momento; usualmente se trata del nacimiento de una persona, pero también funciona para otros eventos importantes. La tradición de los horóscopos viene de la antigüedad, y ha sufrido innumerables transformaciones a lo largo de su historia.

Hoy en día, para hacer un horóscopo, el astrólogo debe utilizar cálculos matemáticos y astronómicos que son objetivos; es decir que los resultados de dos cartas astrales para el mismo momento deberían ser idénticos si se cuenta con la misma información inicial. Para hacer un horóscopo atinado se requiere la fecha, hora y lugar de nacimiento del sujeto en cuestión; así como una serie de conocimientos especializados.
Entonces, ¿qué hay de cierto en los horóscopos que se publican en los medios? En mi humilde opinión, creo que la última página del periódico local no puede de ninguna manera contener una predicción verídica sobre nuestro futuro; sin embargo, todas las mañanas me reúno con las chicas de la oficina para leer “El Oráculo” y debo admitir que en aquellas raras ocasiones en las que es pequeño párrafo azaroso me da buenas noticias, sonrío.
De la opinión de las estrellas, a la de los usuarios
Nuestra comunidad se fortalece al compartir experiencias así que tengo unas preguntas preparadas para vosotros:
- ¿Crees que los horóscopos sean atinados? ¿Por qué?
- ¿Qué es lo que más te gusta de los horóscopos?
- ¿Alguna vez has leído una predicción que se haya convertido en realidad? ¿Cuál?
Si tenéis más información sobre los horóscopos, o si sencillamente queréis compartir una opinión, no olvidéis dejar vuestro comentario en este blog. Que los astros siempre se acomoden a su favor.

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